En muchos casos somos muy osados cuando nos acercamos a las playas, pantanos o rís para disfrutar del baño. Siguiendo una serie de consejos se pueden evitar riesgos innecesarios.
Si no se sabe nadar, no hay que lanzarse al agua, se debe aprender lo antes posible. No hay que alejarse de familiares y amigos. Si se ve alguien en dificultad hay que actuar pronto, dando la voz de alarma, y colaborar en todo lo posible